Linfedema

Una gran mayoría de pacientes que padecen linfedema desconocen por completo su enfermedad; no han recibido un diagnóstico concreto ni un tratamiento eficaz, han consultado con multitud de especialistas sin hallar respuestas a sus preguntas.

Mediante esta sencilla información queremos aclarar algunas dudas sobre esta patología.

¿Qué es el edema?

Hinchazón producida por el estancamiento de líquido intersticial en una región corporal determinada.

Todos los tejidos del organismo están inmersos en líquido, cuyo volumen y composición se mantienen estables gracias a la función de distintos mecanismos reguladores entre los que se encuentra el sistema linfático.

sistema-linfatico

¿Qué es el sistema linfático?

El sistema linfático forma parte del sistema circulatorio del organismo; recoge el exceso de fluido de los tejidos y los devuelve de nuevo a la circulación sanguínea. En el complejo proceso de intercambio que se produce entre las células y los capilares arteriales y venosos, no todas las sustancias son capaces de atravesar la membrana del capilar venoso para volver al corazón. Parte de ellas penetran en los capilares linfáticos y pasan a denominarse linfa.

La linfa viaja por el interior de los vasos linfáticos hasta los ganglios, cuya función es eliminar las sustancias de desecho de su contenido. Finalmente desemboca en el sistema venoso, en una zona próxima al cuello.

En condiciones normales el sistema linfático vierte en el torrente circulatorio un volumen aproximado de 2-4 litros/día. Cuando ese volumen supera la capacidad de transporte del sistema linfático (insuficiencia linfática), el líquido tiende a acumularse poco a poco en el espacio intersticial, causando edema.

¿Qué es el linfedema?

Edema crónico localizado en una o más extremidades como consecuencia de una alteración mecánica y/o dinámica en el funcionamiento del sistema linfático (insuficiencia linfática).

Se clasifica en:

Linfedema primario: Se produce por una alteración congénita que disminuye la capacidad de transporte del sistema linfático. Afecta con mayor frecuencia a las extremidades inferiores y puede manifestarse a cualquier edad.

Linfedema secundario: Se producen dificultades en la progresión de la linfa por ausencia, radiación, oclusión, compresión o traumatismo de los componentes del sistema linfático como consecuencia de otras enfermedades o del tratamiento de las mismas.

El ejemplo más frecuente es el linfedema secundario a tratamiento quirúrgico y/o radioterápico de cáncer.

linfedema-clinica

¿Todos los edemas son linfedemas?

Cuando por cualquier causa se manifiesta hinchazón en una zona determinada del cuerpo, el organismo activa una serie de mecanismos reguladores con el propósito de drenar el exceso de líquido y restablecer el equilibrio de fluídos, entre otros, una mayor actividad de los capilares linfáticos.

No por ello podemos asegurar que todos los edemas son linfáticos pero si concluir que cualquier edema puede mejorar con un tratamiento dirigido a desarrollar la circulación linfática.

linfedema-pre linfedema-post

¿Cómo puedo saber si tengo un linfedema?

El edema linfático puede distinguirse de otros tipos de edema por ciertas características clínicas que no necesariamente deben cumplirse siempre:

  • Inflamación persistente en el segmento corporal afectado que no mejora o mejora discretamente con reposo y elevación de la extremidad.

  • Edema de consistencia dura debido a la formación de fibrosis en el tejido celular subcutáneo.

  • Signo de Stemmer positivo: es la incapacidad para pellizcar un pliegue de piel en la raíz del 2º dedo.

  • Aparición de pliegues cutáneos profundos.

  • Localización: es característico que se extienda a dorso de manos o pies.

  • Suele afectar a una única extremidad y cuando afecta a ambas, una de ellas suele estar más dilatada que la otra.

  • No suele causar dolor por norma general.

  • Alteraciones tróficas en la piel.

  • Disminución de la funcionalidad y aumento de peso en el miembro afecto.

  • Evolución lenta y progresiva.

¿Cómo se debe tratar un linfedema?

El linfedema puede tratarse eficazmente. Se necesita un amplio conocimiento de la patología linfática para ofrecer un abordaje terapéutico integral. El objetivo es reducir la hinchazón, prevenir las complicaciones y en definitiva, evitar la evolución de la enfermedad. El enfermo debe participar activamente en el tratamiento; orientar y educar al paciente resulta esencial para conseguir una mayor eficacia terapéutica.

En nuestra experiencia, los resultados obtenidos tanto a corto como a largo plazo han sido muy satisfactorios. Contamos para ello con una unidad dedicada exclusivamente al tratamiento y seguimiento de pacientes con esta patología.

El tratamiento se basa en estos cinco pilares fundamentales:

Drenaje linfático manual (DLM)

Técnica que emplea maniobras muy suaves y superficiales con el objetivo de favorecer la entrada de líquido (linfa) en los capilares linfáticos y posteriormente, siguiendo el trayecto anatómico de las corrientes linfáticas, dirigirla hacia su desembocadura.

El DLM debe ser realizado siempre por fisioterapeutas especializados en la técnica y es esencial la utilización de compresión tras finalizar el tratamiento. Preferiblemente, se debe llevar a cabo la colocación de un vendaje multicapa de baja elasticidad.

drenajemanual
terapiacompresiva

Terapia compresiva

Es absolutamente esencial en el tratamiento del linfedema: ningún otro tratamiento será efectivo sino está asociado a compresión, ya sea mediante vendajes o medias. La compresión ayuda a contener el edema al tiempo que favorece su evacuación. Se deben emplear tejidos de baja elasticidad. Su aplicación genera un gradiente de presión que se opone al edema, favorece el drenaje de líquido acumulado y mejora el efecto de bomba muscular. La terapia compresiva debe ser individualizada en cada paciente y adecuada en cada momento de la enfermedad y del tratamiento.

Ejercicios linfomiocinéticos activos y pasivos

Los ejercicios deben realizarse siempre con compresión asociada ya que de esta manera el tratamiento compresivo alcanza su máxima efectividad.

La contracción de la musculatura que rodea los vasos linfáticos funciona a modo de bomba impulsando la linfa por su interior.

La realización de ejercicios previene la atrofia muscular y preserva la amplitud articular. Deben ser explicados detalladamente a cada paciente para una correcta ejecución de los mismos.

ejercicios

Cuidados de la piel

La piel es el órgano que nos protege frente a todas las agresiones externas; es muy importante mantenerla en unas condiciones óptimas de higiene e hidratación a fin de evitar complicaciones (linfangitis, erisipelas) frecuentes en estos pacientes.

Consejos de vida

Llevar el soporte compresivo indicado todos los días y para cualquier actividad, retirándolo únicamente para dormir como norma general.

Lavado diario de la extremidad con agua y jabón neutro tipo lagarto o jabón de coco natural.

Secar la piel tras el lavado, haciéndolo con minuciosidad  entre los dedos (2 veces al día).

Hidratación diaria de la piel con agua de rosas más glicerina al 50% o aceite de rosa mosqueta más leche de almendras al 50% (2 veces al día).

Mantener una dieta sana, baja en proteínas, baja en sal y un peso saludable. Es fundamental evitar la obesidad y el sobrepeso.

piel